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COMO SE HIZO

NUESTRA SEÑORA DE BEGOÑA PEREGRINA

 

Los que formamos parte de la Junta Directiva, y todos aquellos que se mueven con frecuencia por los actos de la Hermandad, hemos vivido con enorme intensidad estos últimos meses, convencidos, cada vez más, de que estábamos viviendo unos momentos históricos.

Tras la presentación y aprobación del proyecto de la realización de una Réplica de Nuestra Señora de Begoña por la Junta Permanente, es convocada la Junta Directiva y se le presenta el Presupuesto.

Los argumentos de sacar a las calles de Bilbao una imagen de la Virgen de Begoña en las vísperas del 11 de octubre, como preparación de la solemnidad, así como para aunar a los cofrades y pueblo de Bilbao en la devoción a Nuestra Señora y procurar que esta Virgen peregrine a cuantos lugares la soliciten para fomentar su devoción, emulando a la réplica de nuestra Patrona que recorrió multitud de pueblos de Bizkaia en 1950 como celebración del cincuentenario de su coronación canónica fueron determinantes.

De esta manera, se decide realizar la talla, aunque habría que dejar en suspenso esta decisión a la opinión que manifestara el Rector del Santuario D Jesús Garitaonandia y a una primera reunión de benefactores en la que se debía de obtener una cantidad económica suficiente como para empezar el trabajo.

A este efecto, nuestros representantes mantienen una entrevista con el Rector del Santuario. La respuesta no puede ser más positiva. De hecho, el Rector, que enmarca este proyecto en el fomento de la devoción a Nuestra Señora y advierte que esa jornada previa al 11 de octubre será con los años tan multitudinaria como el propio día 11, apoya la idea y nos pone en contacto con Luís Zamakona, Director Comercial de Alfa Arte. Esta empresa eibarresa hizo hacía unos años una digitalización de la imagen en tridimensional de cara a realizar unas estatuillas en bronce de la Virgen.

A continuación, se convoca a los benefactores de la Hermandad a un Almuerzo en la Sociedad Bilbaína. Allí acude un buen número de ellos, uniéndose con entusiasmo a la idea algunos más que no pudieron acudir. Se inicia la captación de fondos y se dan los primeros pasos.

En el presupuesto presentado se propone la realización de la talla para el primer año y la del paso procesional para el segundo. En función de los ingresos se podría adelantar la realización de los faroles para este primer año.

De esta primera reunión llegan donaciones de diversa cuantía, hasta el punto de que se supera con las mismas el valor de la talla. La cosa no puede ir mejor.

Así se contacta con el imaginero y se le anima a venir a Begoña, para conocer de primera mano la Virgen de Begoña y asimismo los talleres de Alfa Arte.

Enrique viene a Bilbao y sube a la hornacina de la Virgen. Desde el Camarín saca varias fotografías para captar detalles de la talla, pero sobre todo de la policromía. Conseguido el reportaje charlamos con Jesús Garitaonandia que nos había acompañado en la visita.

Al día siguiente, y acompañados por Luís Arbulu, responsable del Grupo de Benefactores, nos dirigimos a Durango. Allí llegamos a Alfa arte, donde Luís Zamakona nos explica la actividad de la Empresa, algunas de sus realizaciones y nos enseña el museo en el que se presentan numerosas figuras.

En la conversación se analizan dos posibilidades: la primera, solicitar que con el trabajo de digitalización hacer la reproducción en madera; la segunda, en función del precio de la primera, que la empresa que tiene un molde de la Virgen en 75 cm., pues acababan de hacer una imagen en bronce para el Ayuntamiento de Muskiz, hiciera un modelo en yeso duro, que sustituyera al que Enrique tendría que hacer para, una vez horneado, mandarlo a Madrid. Este molde en yeso duro se enviaría a Madrid y allí se haría un vaciado de la madera, sobre la que posteriormente tallaría Enrique, con el modelo de la Virgen en yeso duro y sobre las fotografías que él mismo y talleres Alfa Arte hicieron a la Virgen original.

Definitivamente, tras el precio desorbitado de la primera posibilidad, se opta por la segunda, aunque con un paso intermedio. Antes sería necesario que en los talleres Dorrego de Madrid se hiciera un réplica exacta a 75 cm. en madera.

Dorrego finaliza su trabajo en la fecha prevista. Se estaban cubriendo todas las metas con exactitud. La idea era entregar la talla realizada con tiempo, para que fuera dorada y volviera al taller de Enrique antes del 1 de Septiembre.

Y así se hizo. Enrique Ruiz Flores, considerado uno de los mejores imagineros de la nueva generación, se puso a trabajar sin descanso, y se hizo una réplica realmente exacta. Simplemente había dos variaciones sobre la original. Una, el tamaño: se hizo de 114 cm., 3 cm. menos que la original. Otra, la base: la original tiene un poco mordida la madera en el frente, quizá por la forma, quizá por algún golpe antiguo. Sin embargo, Enrique quiso presentar esta diferencia, que hay que mirar con detalle, para que quienes vieran las fotos, pudieran distinguirlas.

      

 

 

    

Del taller de Enrique se llevó la talla al taller de Ángel Varo, y allí fue estucada y dorada en oro fino. Esta base es necesaria para el posterior trabajo de decorarla.

    

     

 

 

Como antes hemos citado, la talla de la Virgen volvió al taller de Enrique Ruiz Flores. Allí fue en primer lugar decorada con pintura al temple. El color del óleo es enormemente similar a la original. Después se policromaron las manos y las caras de Nuestro Señor y de su Santísima Madre. La técnica empleada simulaba perfectamente el estilo románico de la original y mantenía los pequeños fallos que había en la llegada de la pintura a los bordes de la policromía.

Es en ese momento cuando una comisión de la Hermandad va a Córdoba. Allí llegan el Hermano Abad, el Hermano Vicario, el Hermano Tesorero y el Hermano Mayor del grupo de Benefactores.

El aprobado es con un Summa cum Laude. Todos ellos felicitan a Enrique. El encuentro tiene eco en el propio diario Córdoba, y el periodista responsable de la sección de cofradías, que había hecho seguimiento de la noticia, también felicita a Enrique por su trabajo, quien, no obstante, una y otra vez insistía en que aún quedaba pendiente el dar la pátina y el envejecimiento que tenía pensado realizar antes de la entrega.

Tras ello, el imaginero nos sorprendió con un último trabajo. Dado que la imagen habría de peregrinar, le hizo un baúl para que la talla no sufriera en los traslados. Este baúl trasladó a nuestra Señora el 5 de octubre, aunque no vino sola.

Efectivamente el propio imaginero, Enrique Ruiz Flores, y el orfebre José Navarro, acudieron juntos a Bilbao, porque la Virgen venía con su paso procesional completo.

Aunque inicialmente se decidió hacer este proyecto en dos años, las facilidades de pago dadas por José Navarro decidieron a la Junta Directiva a encargar el proyecto completo. De esta manera, si en la última visita a Córdoba a alguno de los representantes de la Hermandad le pareció que aquél paso estaba muy verde como para salir a las calles de Bilbao, nada más lejos de la realidad.

El paso estaba completo y era una preciosidad. Quienes hemos vivido estos bellos momentos, sabemos que hemos sido testigos de un hito en la historia de la Hermandad de Begoña. Ahora sólo falta que el esfuerzo y la tenacidad de los bilbainos ponga un año tras otro a Nuestra Señora de Begoña en nuestras calles.