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EL VERANO, UN BUEN TIEMPO PARA QUE, COMO COFRADES QUE SOMOS, ACERCARNOS A JESÚS

 

 

 

Ya estamos en verano, una época del año especialmente deseada, entre otras razones porque llegan las vacaciones. Efectivamente, durante un período de tiempo más o menos largo, todos y todas cambiamos nuestro ritmo de vida habitual.

Junto con el verano, el buen tiempo y las vacaciones, llega también una época en la que podemos tratar de una manera más intensa con otras personas. Con más tiempo y sosiego que durante el resto del año.

Pero, nosotros y nosotras, cofrades de la Hermandad de Begoña, tenemos un Amigo, con mayúscula, al que debemos de tratar siempre. Y, también, cómo no, durante el verano. Se trata de Jesús. El siempre nos está esperando, especialmente en el Sagrario, pero también a través de nuestros amigos y amigas, familiares, situaciones en las que nos hallamos… Lo tenemos siempre muy cerca pero, claro, tenemos que ponernos en sintonía para tratarle. A nada que hagamos un pequeño esfuerzo, El pone el resto.

Como he comentado antes, una de las características de la época veraniega es el disponer de más tiempo libre. Entonces, ¿por qué no nos esforzamos en utilizar una parte de ese tiempo para acercarnos a Jesús? Hay muchas maneras de hacerlo: rezando durante un rato con la ayuda de un buen libro o devocionario, procurando hacer una visita a alguna iglesia, para saludarle en el Sagrario y hablar un rato con El, leyendo un fragmento del Evangelio y meditándolo…

Una cosa es clara: si al resto de actividades que desarrollamos durante la época veraniega le añadimos un rato de trato más directo con Jesús, estaremos más contentos y serviciales para con los demás.

Y, si llegar a hacer realidad este propósito nos resulta costoso, contamos con el camino más adecuado para conseguirlo: la Amatxu de Begoña.

Merece la pena intentarlo.

José Andrés Etxebarria. Hermano de Liturgia