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CAMPANADAS DE BEGOÑA

 

Hace poco más de 13 años, se comenzó a impulsar, de la mano de la Hermandad de Begoña, la solemnidad del 11 de octubre. Ahora es una tradición a la que se unen cada vez más fieles y que cada año se superan, hasta convertirla en la Romería religiosa más concurrida de todo el territorio vasco.

 

De esta manera, a la gran Peregrinación que cada 15 de Agosto unía, desde tiempo inmemorial, a decenas de miles de vizcaínos en oración ante nuestra Patrona la Virgen de Begoña, se le añadía otra celebración con carácter más festivo que penitencial, ya que un completo programa, que a lo largo de los años se ha ido consolidando, hacía que nuevamente decenas de miles de devotos de todas las edades se volvieran a encontrar, en esta ocasión para festejar a su “Amatxu”.

 

Este año, como ocurriera aquél 11 de octubre de 1996,  decididamente, la Hermandad de Begoña, con el visto bueno del Rector y del Párroco del Santuario, proponen una nueva celebración. Efectivamente, hace 109 años fue coronada canónicamente nuestra Virgen de Begoña, y ciertamente esta otra fecha consolida un calendario con tres días señalados para que este pueblo, que profesa una enorme devoción a su Virgen, pueda congregarse, en el recogimiento de la Basílica y dar inicio conjuntamente a un curso, que seguro estará repleto de oportunidades para manifestar la fe que les une en multitud de circunstancias para beneficio de nuestra sociedad.

 

Así,  la Hermandad propuso, con el lema “Orain…Amatxo!”, a modo de primera campanada, que el 15 de Agosto, plenamente preparado con la Novena, diera inicio a un periodo de especial atención a la Amatxu, concretamente al mensaje de una Mujer, sencilla y esplendorosa, que se atrevió a decir que sí ante el Altísimo, y que desde hace siglos vela por su Pueblo desde la colina de Artagan.

 

Ese tiempo de nuestra Ama Maite Maria tiene un punto de inflexión el día 8 de Septiembre, fecha en que conmemoraremos que detrás de ese manto blanco que revestía a la Virgen en Agosto, se encuentra la hermosísima talla de Maria, vestida, no desnuda como dicen algunos, con un manto estofado en oro, anterior al siglo XIII, y que  nos muestra la realidad, con toda la belleza de esta preciosa obra, y también su verdadero testimonio, como mujer, Madre, Hija y Esposa, pero ante todo  mujer, elegida por Dios  entre todas las mujeres.

 

Así, después de este momento, a modo de segunda campanada, nos adentraremos en la fiesta del día 11, que se preparará con la procesión de Antorchas de octubre y con el Triduo que culminará en la gran fiesta que el Pueblo vizcaíno prepara para su Reina de la sencillez, su Amatxu. Ese día sonará la tercera gran campanada que confiamos hará que este Pueblo se mantenga firme en el mensaje de liberación que trajo Cristo a los hombres y a la Humanidad.

 

Así que el día 8, a las 8 de la tarde, la cita es en Begoña, para todos, alrededor de la mesa del altar, en la Eucaristía, que terminará con la veneración de la talla de Nuestra Celestial Patrona, ante su imagen Peregrina, que se expondrá en Besamanos al fervor popular.

 

Joseba Rodríguez Luzarraga

Hermano Abad de la Hermandad Penitencial de Begoña