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AMPLÍSIMA  PARTICIPACIÓN DE COFRADES DE LA HERMANDAD DE BEGOÑA EN LA PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI

 

Una multitud de más de 3.000 personas consolida la Procesión del Corpus Christi en Bilbao

Faltaban 20 minutos para el inicio de la Solemne Eucaristía de las 12 del mediodía en la Catedral de Bilbao y ya estaban completos los bancos de feligreses conscientes de la celebración iba a ser multitudinaria.

A las 12 en punto, y bajo el canto de “Alrededor de tu mesa” interpretado por la Capilla de la Catedral, con Coro y Orquesta, y el Pueblo, se adentraba la Cruz Parroquial por el pasillo central del Templo seguida por numerosos celebrantes que acompañarían al Obispo de Bilbao en este acto.

En su Homilía el Obispo destacó en primer lugar la gran relación de los dos motivos que celebrábamos en la jornada: El día de la Caridad, dentro de los cincuenta años que se están celebrando de Caritas, y que está significando un impulso a su labor caritativo-social, y  la Presencia de Nuestro Señor Jesucristo, hecho alimento.

Subrayó que la Santa Eucaristía es una manifestación de Concordia, de Paz y de Amor, lo que significa su relación en primer lugar con los más pobres.

También el Obispo de Bilbao rememoró su vivencia en Brasil en los últimos días y manifestó como le conmueve el rostro de una muchacha, su desesperación por el camino de la droga, su caída por una pendiente sin término, su autodestrucción y la destrucción de la familia.

Con esta idea resaltó la propuesta de Caritas de “Observar todos los rostros de Nuestro Señor Jesucristo en la imagen de los Pobres”

El Obispo destacó que el Pan que tenía Jesús en sus manos, aquél con el que dijo “Esto es mi Cuerpo” lo dijo con toda su autoridad, ese Pan no es un signo, no es un símbolo, “Esto es mi Cuerpo”. El Señor se hace presente realmente, auténticamente,… y nos invita a la adoración.

Así mismo destacó que esta procesión del Corpus Christi, que acogía esta multitud nos lleva a llevar a Jesucristo a las calles, con verdad, con sencillez, sin provocación, con valor y sin miedo: “aquí está el corazón de nuestra vida: Nuestro Señor Jesucristo”.

Sobre las 13.15 finalizó la ceremonia litúrgica y dio comienzo la procesión. A esa hora se formó el cortejo que se abría con la Cruz Parroquial y los txistularis y con una gran representación de cofrades de las Hermandades y Cofradías que habían sido convocados. Muchos portaban cirios.

Cabe destacar la numerosísima asistencia de cofrades de la Hermandad de Begoña, de todas las edades, y en su mayoría vestidos para la ocasión. Doce de ellos portaron cirios en este primer cuerpo y el resto iba entre el público.

 

Después del tramo de cirios, centenares de personas en un segundo tramo, al que seguía la Capilla de Música de la Catedral, que interpretaban piezas de su repertorio en honor de la Sagrada Eucaristía. A él le seguía un nutrido grupo de niños que habían recibido este año la Primera Comunión y que sembraban el camino de pétalos de rosas.

Le seguían los sacerdotes revestidos con sus ornamentos que precedían al palio portado por seis fieles y bajo el cual el Obispo de Bilbao portaba la Sagrada Eucaristía.

 

 

 

Seguían al Palio varios miles de personas que llenaron las calles del recorrido. Muchos balcones de las casas de este recorrido aparecieron ornamentados para la ocasión.

 

 

A la entrada y a la salida del templo se cantó el “Cantemos al Amor de los Amores”