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CRÓNICA DEL 10 DE OCTUBRE. PROCESIÓN DE ANTORCHAS Y VIGILIA ORACIONAL

 

10 de Octubre de 2007

¿Cuál fue la razón por la que la Junta Directiva propuso esta iniciativa al pueblo de Bilbao? Fue una reflexión de la que en muchas ocasiones se había hablado y cuya base era constatar el hecho de que los cofrades de Begoña, metidos en tantas tareas como las exigidas por el apretado programa de actos del 11 de octubre, nos encontrábamos muchas veces al final del día recogiendo todos los enseres y, cuando ya se asomaban las primeras horas del día 12 de octubre, mirábamos dentro de nosotros y, aunque el día había estado lleno de actividad, nos parecía que con mucho éramos los que menos momentos de intimidad teníamos con Nuestra Celestial Patrona la Virgen de Begoña.

A esto se unía una segunda consideración, como era que durante los últimos años eran cada vez más los peregrinos y romeros que acudían a Begoña y se acercaban a nuestras Casetas informativas del 15 de Agosto y del 11 de octubre y nos preguntaban con insistencia: ¿Cuándo vais a sacar a la Virgen de Begoña?.

Ciertamente, este año ha habido un gran esfuerzo interno, de cara a nuestros cofrades, animándoles a rezar más y a reunirse más en oración a los pies de Nuestra Patrona. De esta manera, ya los dos últimos años, la Cofradía ha participado con un gran número de cofrades en la Eucaristía que cierra los actos litúrgicos del 11 de octubre.

Además, se envió a todos los hermanos y hermanas cofrades un ejemplar de la Novena a Nuestra Señora de Begoña, que realizó la Delegación Episcopal de Liturgia y también se les animó a acudir a la Novena del 15 de Agosto.

Asimismo, ya de cara al exterior, también se ha hecho un esfuerzo notable, difundiendo a través de los medios de comunicación la Novena de la Inmaculada. De esta forma, este año se ha vuelto a hablar de esta Novena en muchos foros, y aunque no se ha llegado a alcanzar los números tan importantes de fieles que acudían a Begoña durante esos días, todo es cuestión de empezar.

Sobre estas consideraciones, la más espiritual unida a la de la Religiosidad Popular, la Junta Directiva se lanzó de lleno a esta iniciativa.

Sin embargo, pasó lo que todos nos temíamos que podía pasar, viviendo en Bilbao como vivimos. Ciertamente, en el cartel habíamos puesto que en caso de suspensión, por lluvia, la Vigilia Oracional en Begoña se celebraría de todos modos, como así tuvo que hacerse.

Esa tarde del día 10 no paraba de llover. La Junta Directiva se reunió una hora antes de la salida y valoró varios factores. En primer lugar, no se anunciaba una mejora a lo largo de la tarde, sino más bien todo lo contrario. Se estudió el recorrido y se analizó donde podría guarecerse la imagen en caso de lluvia, y realmente se vio que desde el Museo de Pasos de Semana Santa hasta la propia Basílica, no había lugar posible.

Además, los cargadores del paso, bastantes nuevos, procedentes de otras cofradías de Bilbao o devotos que habían pedido cargar con el paso, aunque solo fuera un tramo, unido al desconocimiento de cómo era el paso. Por último, el hecho de que en el recorrido había numerosas cuestas y que en la zona de Prim había una amplia zona resbaladiza por las obras que tenían que tener lugar obligó a la Junta a tomar una decisión muy difícil. A las 7 de la tarde, hora prevista para el traslado de la Virgen de Begoña Peregrina a la Catedral, se anunció la suspensión de la procesión.

Se colgaron carteles en la Puerta Principal de la Catedral, anunciando esta contingencia y animando a los muchos fieles que se habían concentrado allí a acudir al Museo de Pasos para rezar el Santo Rosario ante la imagen.

Así, cariacontecidos y sin explicarnos como la Virgen no había querido salir ese día, rezamos piadosamente el Rosario. Allí nos concentramos varios centenares y muchos mirábamos insistentemente hacia la calle y veíamos que no llovía, y que quizá podríamos haber salido. Sin embargo, el paso de los minutos acabó dando la razón a la Junta Directiva.

El Rosario finalizó con el canto del Salve Regina a las 8 de la tarde. Desde ahí nos recogimos hasta las nueve y media de la noche en la Basílica de Begoña.

Allí tuvo lugar la Vigilia Oracional, compuesta por jóvenes de la Cofradía. Presidió el acto el Párroco, Fernando Elorrieta, que es además Delegado Episcopal de Liturgia, y que como tal había asesorado a nuestros jóvenes sobre como preparar este acto.

Se inició la Vigilia con un cuarto de hora de retraso, sin duda provocados por los nervios de nuestros jóvenes que todavía ultimaban los últimos detalles. Verdaderamente se fue llenando la Basílica hasta completarse la nave central, y algunos bancos de las naves laterales. No obstante, se echaba en falta a las familias de los más jóvenes, quienes sin duda se recogieron para descansar, porque el siguiente día era día de colegio.

Las lecturas evangélicas las leyó el Rector del Santuario, Jesús Garitaonandia. Al término de este encuentro en oración que nos llenó a todos muchísimo, Jesús animó a los cofrades que se encontraron con él. Verdaderamente sus palabras fueron de enorme valía para muchos que llevamos francamente mal el no poder salir a las calles por la lluvia.