PRINCIPAL

 

DON ANASTASIO OLABARRIA, COFRADE

Joseba Rodríguez, Hermano Tesorero de la Hermandad Penitencial de Begoña

 

Son muchos los méritos que ha hecho Don Anastasio a lo largo de su vida para estar entre los primeros del Cielo, mirando cara a cara a Jesucristo, a quien siempre siguió y nos enseñó a seguir en su caminar en la tierra, poniéndose siempre el último cuando le correspondía estar el primero.

Los cofrades de Bilbao tenían una gran vinculación a Don Anastasio, de forma especial en estos últimos años de su vida. Ya cuando era Párroco de San Antón, hace más de veinte años, tenía una estrecha relación con la Cofradía de la Santa Vera Cruz: primero, porque ese templo acogía a Nuestra Señora de la Soledad desde su llegada cada miércoles Santo para procesionar el Jueves y Viernes Santo; y segundo, por la reclamación por la Cofradía bilbaína del Cristo muerto que se veneraba en el altar de la capilla lateral del templo heráldico de Bilbao y que por fin, tras las inundaciones de 1983, los cofrades consiguieron llevar a su sede canónica de los Santos Juanes.

Posteriormente, fue nombrado por D. Luís Maria  Larrea, entonces Obispo de Bilbao, Delegado Episcopal para la Semana Santa. Durante el desempeño de ese cargo firmó el permiso para que la Cofradía de la Madre de Dios de las Escuelas Pías organizara la Procesión del Encuentro por su feligresía en el año de su cincuentenario, que actualmente se celebra en la mañana del Viernes Santo.

A partir de aquél momento fue cada vez más habitual la participación de Don Anastasio en las ceremonias organizadas por las Cofradías bilbaínas. Por fin, en 1995, cuando se reorganiza la Hermandad Penitencial de Begoña, es nombrado por la Junta General de esta Cofradía Asesor Religioso de la misma, cargo que acepta y desempeña hasta el año 2004.

Precisamente en este año recibió solemnemente el máximo honor de la cofradía al ser nombrado Hermano Mayor Honorario de la Hermandad, pasando a ser miembro del Cuadro de Honor de esta Cofradía Bilbaína. En la solemne ceremonia se le dirigieron las palabras que Platón dedica a Sócrates al cerrar su Diálogo “Fedón” como “el hombre más bueno, más sabio y el más justo de todos cuantos hemos conocido.”

Don Anastasio ha sido, para los cofrades bilbaínos y de forma especial para los de la Hermandad de Begoña, el remanso al que se acogían cuando las aguas se embravecían por el fragor juvenil de los cofrades. Él era la persona reposada que unificaba las posturas divergentes y analizaba las situaciones más complicadas y las resolvía con la sencillez de un maestro en las relaciones humanas.

Son varias las Juntas Directivas que han tenido el privilegio de tratar con D. Anastasio, especialmente las de la Hermandad de Begoña que animaron a los cofrades de la colina para volver a echar a andar esta iniciativa de amor a Jesucristo y a Su Santísima Madre que es la Hermandad de Begoña. Todas ellas han visto cómo la mentalidad abierta de D. Anastasio supo siempre diferenciar lo espiritual, animándonos siempre a rezar y ayudándonos a descubrir donde está el sendero que Dios tiene para los cofrades en la iglesia, y lo laical, sabiendo dejar hacer y decidir a los laicos, respaldando su actividad y manteniéndose en su sitio. Así, ese camino que abrían los cofrades de Begoña tuvo siempre el horizonte claro en el Amor a Dios, guiado por la voz clara de Don Anastasio que, cuando organizábamos nuestras actividades, jamás dejó de recordarnos que “Maria siempre os muestra a Jesús”.