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LA “NEURKETA” SIRVIÓ PARA LLENAR NUESTROS PASOS, PERO FUE NECESARIA LA DECISIÓN DE DOS MUJERES PARA PONERLOS EN LA CALLE

 

El sábado, 9 de Febrero, convocamos nuestra "Neurketa", "medición" en euskara.  Al igual que en las zonas de costaleros como Sevilla, a esa primera reunión la denominan "Igualá" y en zonas de cargadores como Málaga, allí se llaman hombres de trono, se reúnen en dos, tres o cuatro convocatorias de "tallaje", nosotros nos decidimos a reunir en tres convocatorias a nuestros cargadores para ir conformando una cuadrilla.

El objetivo era lograr hombres y mujeres y medirlos para ajustarles un lugar en el paso, con objeto de que la tarde del Domingo de Ramos pudiéramos portar nuestros dos pasos a hombros. Para ese dia necesitábamos 40 personas, ya que el paso del Santo Cristo de la Humildad lo llevaríamos en el paso de traslado con 14 y el paso de Nuestra Señora de la Caridad los llevaríamos con 26.

Cuando parecía que íbamos a conseguir este objetivo, llegaron los típicos problemas, perdimos tres por motivos laborales (Naider, Arkaitz y Roberto B.), uno por enfermedad (Roberto C.) y dos por estudios (Los hermanos Gaiska y Jon Ander) , ya que les pusieron un examen el lunes en Pamplona. Así que de los 42 que teníamos confirmados nos quedamos con 36.

De acuerdo con nuestro Protocolo para esta contingencia, se decidió en el mismo momento de la Procesión que no salía el Santo Cristo de la Humildad. Pero estando en esas, Rosa M. e Iratxe G., madre e hija (esta última salía por primera vez en procesión), dos mujeres cofrades de fila, se vieron con la misma altura que las que iban a salir con el Santo Cristo y se lanzaron diciendo “El Cristo de Humildad tiene que salir”, se pusieron el gerriko (faja) que llevan los cargadores y pudo salir el Santo Cristo con un enorme esfuerzo y doce personas, 8 de las cuales eran mujeres.

Para subir la cuesta de Elizalde, se unieron algunos, que se adelantaron a cofrades de la Junta que se dirigían hacia allí para ayudar a subir el paso. Así que la procesión llegó a buen término.

El segundo objetivo era lograr la cuadrilla que tenía que sacar al Santo Cristo de la Humildad el Viernes Santo, ya en su paso procesional. Si bien el número mínimo era de veinticuatro cargadores, no era fácil la meta ya que las vacaciones hacen estragos en las cofradías de Bilbao. Sin embargo, acudieron a la cita 28. No obstante el paso no pudo salir por la lluvia.

Sirvan estas líneas de memoria del esfuerzo por consolidar en Bilbao la antigua tradición de portar los pasos al hombro

Ahí tenemos una foto (autor Juantxu Arranz) de esos cargadores y cargadoras del Viernes Santo, poco antes de la suspensión de la procesión. Luego junto con toda la Cofradía, rezaron el Vía Crucis e hicieron varias levantadas del paso a los sones de marchas procesionales interpretadas por nuestra banda de cornetas y tambores.