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LA FIESTA DE LAS FAMILIAS REUNIÓ A UNA VEINTENA DE COFRADES

 

La Hermandad de Begoña está enormemente agradecida a la Familia Bernar, de la cual uno de sus miembros es cofrade de nuestra Hermandad. Se llama Andrés y es sacerdote. Trabaja en Suecia, fundamentalmente con la comunidad hispana residente en aquél país. Esta familia nos cede cada año Txiki Mendi para esta fiesta de la Hermandad.

Diferentes circunstancias han hecho que estos dos últimos años el número de asistentes se haya reducido, no obstante el buen humor y la buena mesa se han hecho presentes como siempre.

Allí estuvieron miembros de la Banda de Cornetas y tambores: Susana Costoya, Natan García y Eneko Fresno; y del paso: Tito Ramiro Zeballos, que vino con su esposa Rosmeri Cano y su hijo Matías, Juan Antonio Salado, Vicente Aginako y Alex Serrano (amigo de Vicente que ya ha confirmado su participación en el paso), con  el Jefe de Paso Jesús Isasi que vino con su esposa Ana Sancho y sus cuatro hijos, Iñigo, Mariana, Begoña y Santiago, que demostró un gran dominio de la situación, haciendo lo que “le dio la gana” , “sin molestar a nadie”, en todo momento.

Además estuvo Joseba Rodríguez, de la Junta, que vino con Marisa y con nuestra querida “Tía Ole”. Cómo no, no faltaron ni Magdalena Andrés ni Jaime Larreta, somelier, al que pareció que los diferentes vinos y refrescos estaban en perfecto estado.

Hubo piscina sin descanso, tenis y fútbol. No obstante, no pudo celebrarse el partido prometido, pero viendo la diferencia abultada de miembros de la agrupación de banda y la del paso, se decidió que el encuentro de este año se cerraría con un amigable empate, ya que llegaron tarde a la cita algunos miembros del “paso” por motivos laborales y otros estaban inmersos en preparar las viandas en la cocina.

También hay que decir que nuestro Hermano Vicario, Javier Goitia, que tenía el día ocupado por temas familiares, hizo una escapada que fue fundamental, ya que gracias a él se pudieron trasladar las cosas a la mañana, además de a alguno de los asistentes.

Además de la paella con sus respectivos aperitivos, tuvimos una larga sobremesa, y hay que destacar que nadie dio la espantada, como por otra parte, gracias a Dios, ocurre siempre, y después de dejar todo limpio y recogido nos marchamos con la idea de volver el próximo mes de Junio de 2008.