PRINCIPAL

IMPOSICIÓN DE MEDALLAS Y 60 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA HERMANDAD PENITENCIAL DE NUESTRA SEÑORA DE BEGOÑA

 

30 de Noviembre de 2007

A las 8 en punto de la tarde se adentraba en la Basílica de Begoña el cortejo formado por las representaciones de las cofradías bilbaínas, estaban representadas únicamente las cofradías de Nuestra Señora de la Merced, La de Nazareno y los Cruzados Eucarísticos, los hermanos y hermanas de la Hermandad Penitencial de Begoña que este año se iban a imponer la medalla de cofrades, algo más de treinta miembros pudieron acudir a la cita, las autoridades civiles y la Junta Directiva de la Hermandad de Begoña, que estaba presidida por el Hermano Abad, que desarrollaba este papel por última vez, al haber cumplido los 8 años reglamentarios.

Al Hermano Abad le acompañaba la Viuda de José Maria Orúe Aranguren, que este año había sido nombrado Hermano Mayor Honorario, y que no podido acudir al acto de nombramiento por haber fallecido en el mes de Julio, y también acompañaba al Hermano Abad Ángel San Martín, que celebraba este año su pertenencia de más de cincuenta años en la Hermandad.

El acto se desarrolló en familia, acudieron algo más de un centenar de personas, pero con gran solemnidad.

Todo se desarrollaba con el protocolo habitual, la monición de entrada, el evangelio, la homilía, la lectura de derechos y deberes del cofrade, que este año leyó Daniel Ayerra, la bendición de las medallas y el nombramiento de los nuevos hermanos y hermanas, y cuando ya el Hermano Abad se levantaba para tomar la palabra y presentar al nuevo Hermano Mayor Honorario, se adelantó el Hermano Vicario, Javier Goitia, quién hizo unas palabras previas de agradecimiento al trabajo que con tanto entusiasmo había desarrollado Javier Diago.

Javier Goitia anunció que la Junta Directiva de la Hermandad se había reunido a espaldas del propio presidente y había decidido, que allí, a los pies de la Patrona, en las plantas de la Amatxo, hacer le un pequeño homenaje. Así fue como le entregó el pin dorado de la Hermandad y un diploma en el que se hacía constar el agradecimiento de los cofrades.

 

Acto seguido tuvo lugar la imposición del pin y entrega de diploma a Ángel San Martín, por su permanencia en la Cofradía de más de 50 años.

 

 

Después el nombramiento de José Maria Orúe como Hermano Mayor Honorario In Memoriam. Las palabras del Hermano Abad se refirieron de forma especial al calado humano y el fondo espiritual del mítico jugador del Athletic. Así Orúe se incorpora al cuadro de Honor de la Hermandad.

Recogió la medalla, el alfiler y el diploma su viuda, que no pudo contener las lágrimas, y a continuación fue su hija quien leyó las palabras que podría haber leído su padre en una intervención llena de emoción, que se vio obligada a interrumpir en varias ocasiones por las lágrimas que le era imposible contener.

 

Finalmente se cantó el Begoñako Andra Maria y ya en el exterior un aurreskolari bailó en homenaje a los nuevos cofrades, al hermano cincuentenario, al Hermano Mayor Honorario y al Hermano Abad saliente.

Se da el caso que también en este acto se conmemoró el sesenta aniversario de la Fundación de la Hermandad de Begoña. A continuación, muchos de los asistentes se dirigieron al hotel Abba Parque donde tuvo lugar el festejo de celebración. Allí se celebró el lunch, la tradicional tómbola con numerosos regalos aportados por cofrades y colaboradores y el baile discoteca.

Precisamente, el Hermano Abad, antes de iniciarse la música repartió unos recuerdos conmemorativos del 60 aniversario  entre las cofradías que asistieron al acto.