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LA IMAGEN PEREGRINA DE BEGOÑA PRESIDIÓ EL ENCUENTRO DE LAS COMUNIDADES NEOCATECUMENALES EN EL BEC

 

Al acto acudieron nuestro Hermano Abad, Joseba Rodríguez, y el Jefe de Paso, Jesús Isasi. Según relata nuestro Hermano Abad, con entusiasmo, el iniciador del Camino Neocatecumenal Kiko Argüello realizó primero una presentación del porqué estábamos allí. Con un canto “Ven, oh Santo Espíritu, que renueves la faz de la tierra” se abrió un gran momento de oración dirigida por el ímpetu arrollador de Kiko.

Antes, nuestro Obispo, había iniciado propiamente la celebración con un rezo. A la derecha de Kiko estaba un gran crucifijo, pero a la izquierda aparecía un pedestal, con forma de tronco de pirámide, ornamentado con flores amarillas y blancas, en recuerdo de la bandera vaticana, pero vacío.

Cuando habrían transcurrido unos 25 minutos, Kiko Argüello se refirió a Nuestra Santísima Madre y anunció la entrada de la Virgen de Begoña Peregrina. Se hizo un gran silencio, y comenzó a sonar la guitarra de Kiko que entonaba otro canto “Sola, Solo”.

Todos acompañaban el estribillo, y miraban como se adentraba en el escenario la imagen de nuestra Amatxo en una pequeña parihuela, construida al efecto y portada por seis seminaristas del Seminario de Castellón, y seguido por otros seminaristas formados en dos filas. Impresionaron enormemente estos momentos.

Finalmente, coincidiendo con el fin del canto, nuestra Señora fue depositada en el pedestal, que cobraba todo su sentido al ser una gran colina de flores, y desde allí acogió bajo su manto toda la oración en voz  alta de más de dos mil miembros del Camino Neocatecumenal, que abarrotaban el pabellón 4 del BEC.

A los vizcaínos les acompañaron otros que procedían, la mayoría de Navarra, pero también había grandes representaciones de Cantabria, de Burgos, de La Rioja, de Álava y de Guipúzcoa.