Piqué Puyol afirma que Europa ha fracasado en su constitución “porque le falta el hombre europeo y su espíritu es pobre”

“El Rosario es una forma de educar: ahí están todos los misterios de nuestra fe

 

Bilbao/ 6 de diciembre de 2006.

 

Antón María Piqué Puyol, representante de la Orden de Czestokocha venido a Bilbao para participar en el I Congreso Internacional de Cofradías de Vírgenes Patronas, apuntó a la falta “del hombre europeo” y a su pobreza de “espíritu” como principales causas del fracaso del intento constituyente de Europa del año pasado. Esta pérdida de la “claridad de ideas” y de valores que inspiraron el primer proyecto europeo, en el que se reconocían “las raíces cristianas” de la cultura europea, algo que se manifiesta en hechos como que la bandera sea una corona de estrellas sobre un fondo azul, como tradicionalmente se ha representado a la Virgen María, apuntó el caballero de la Orden de Czestochowa.

            Una reflexión que surgió en el marco de trabajo de la primera mesa redonda del Congreso, que pretendía dar cuenta de la convivencia de la religiosidad popular y sus manifestaciones festivas en el contexto europeo de convivencia entre religiones. “Se oye que no pintamos nada, que entramos en conflicto con otras religiones que están llegando a Europa, autoridades civiles” y demás, apuntó Joseba Rodríguez, tesorero de la Hermandad Penitencial de Nuestra Señora de Begoña, que junto con la cofradía de Nuestra Señora de la Virgen Blanca ha organizado este congreso internacional. En este sentido, apuntó como posible solución “dar cabida a esa convivencia, sin que se menoscabe el arraigo y presencia de las cofradías o de la religión católica”. Una ayuda a la integración que pueden hacerla instituciones católicas, a pesar de que sean de otras religiones, como es el caso de Cáritas en Almonte, explicó Manuel Ángel Acosta, Secretario de la Hermandad Matriz del Rocío.

            Pero esta convivencia no debe hacer que se pierda la religiosidad popular propia. “Con cariño, pero con las ideas claras, para que no nos pasen por encima”, resaltó el propio Piqué Puyol.

Juventud

La mesa redonda también se hizo eco de la preocupación existente ante el hecho de que la juventud “pase tanto del tema”. En este sentido, Piqué Pujol afirmó que es un problema de “método”. “Los jóvenes son capaces, pero tal vez falta el método”. Y apuntó como responsables de esta carencia metodológica a los padres, pertenecientes a la generación de los años posconciliares de los 70. “¿Qué les explican a sus hijos?”, continuó el caballero de la Orden de Czestochowa. “Hay que estar convencido de lo que se les quiere decir”. Y afirmó que “el Rosario es una forma de educar: ahí están todos los misterios de nuestra fe”.