Antonio Calero: nuestras fiestas sin la fe corren riesgos de manipulación y politización.

 

Bilbao/ 7 de diciembre de 2006.

 

La tercera jornada daba comienzo con una eucaristía en la Iglesia de la encarnación de Atxuri. Tras la misma Antonio Calero de los Rios, Director emérito del centro de estudios teológicos de Sevilla, ofreció la 4 y  última conferencia en Bilbao.

El titulo de la ponencia era “identidad cristiana y cultural de las fiestas patronales marianas.”

El profesor Calero comenzó diciendo que “El sentido de la fiesta es profundamente humano y cristiano, todos tenemos el sentido de la fiesta.” Y que ese sentido de la fiesta

“Suscita sentimientos de vida. Ese sentimiento es antropológicamente el que trasladado al cristianismo tenemos que sentir los cristianos desde nuestro primer día de sentirse cristiano, el día de la Pascua de resurrección. Como cristianos hemos nacido en una gran fiesta, la fiesta de la Pascua.”

Insistiendo en la misma idea añadió “No hemos nacido en el calvario sino en la resurrección por lo que tenemos que ser irremediablemente optimistas.  Como dijo Juan XXIII somos seguidores  de un vivo no de un muerto.”

La trascendencia del origen de nuestra fe en una fiesta llega a condicionar “incluso el calendario, el Domingo día de Fiesta, día del Señor.”

Pero la fiesta cristiana tiene también sus luces y sus sombras.

Calero aboga por “defender y reafirmar las fiestas patronales”.

“Tenemos que tomar conciencia de que hoy estamos viviendo en un pluralismo religioso muy grande. Antes cuando pensábamos en otras religiones pensaban en territorios lejanos. Hoy para encontrarte con hombres y mujeres de otras religiones basta con subirse al autobús o el tranvía.” Dijo el profesor.

“Tenemos que hacer cada vez más honda nuestra identidad cristiana, no contra nadie sino para conocernos a nosotros mismos. Es necesario reflexionar sobre la propia identidad de nuestras fiestas para que no sean manipuladas.”

 En un segundo bloque de su ponencia Calero dijo: “Hay un aspecto de la vida cristiana que es decisivo, la fe. El cristiano, en cuanto tal, no es un hombre religiosos sino un creyente. El hombre en cuanto tal es un animal religioso porque siente su relación con la trascendencia, de mil maneras. Ese sentido de trascendencia es lo que denomino religiosidad.”

Citando al Papa Benedicto XVI dijo “no se comienza a ser crisitiano por una decisión ética o por una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, una persona que da un nuevo horizonte a la vida y por ello una orientación decisiva.”

Y añadió “Ser cristiano es una respuesta, no se nace espontáneamente, uno no se hace cristiano haciéndole un favor a Dios, sino respondiendo al Dios que se te mete en la vida.”

 En otro apartado de su exposición  dijo que “nuestras fiestas, desprovistas de  la fe, corren tres riesgos: quedar reducidas a una mera expresión antropológica, ser hábilmente manipuladas, por intereses económicos y culturales, y ser politizadas, bien por intereses particulares de politicos que participan y apoyan estas manifestaciones incluso desde el agnosticismo o desde una politización intraeclesial, dentro de las mismas cofradías y hermandades.”